El porqué del título de esta entrada es la misma razón de ser de este blog. Detrás de cada inicio en un blog personal hay un acontecimiento desencadenante concreto identificable por el bloguero en cuestión, y los que escriban sabrán de qué hablo. Mi caso no es diferente al de muchos: una sucesión de acontecimientos que alteran la vida y a los que les siguen innumerables pensamientos, deseos, ideas, sentimientos y experiencias; presentados de forma desordenada y abrumadora para cualquiera. Y por ello, escribir unas líneas sirve -quiero pensar- para poner todo ello en orden.
El Big Bang de este blog es un proyecto de vida truncado. Una ilusión imaginada hace mucho tiempo y perseguida durante casi tres años. Una ilusión casi hecha realidad por pleno derecho y que sin embargo murió aplastada por el frío, insensible y muchas veces injusto funcionamiento del engranaje administrativo. Hasta hoy, nadie ha sabido explicar un motivo coherente que justifique que no podré ser lo que otros sí. Simplemente se me señalaba un subepígrafe de una de las millones de páginas que componen el BOE. Apenas una línea escrita a ordenador puede ser suficiente para tirar por tierra los años invertidos en hacer realidad la ilusión.
Y así es como se hacen los capitanes sin tropa, sin barco en el que zarpar. Un capitán con un rango ficticio para el que ni siquiera hay insignias que poner sobre los hombros, con un uniforme que ya no es sino un disfraz, sin tropa a la que dirigir ni guerras en las que alistarse, contando historias que nadie cree o a nadie le importan y con esa ilusión a la que nos referíamos tan vacía como lleno el orgullo.
Y así es como se hacen los capitanes sin tropa, sin barco en el que zarpar. Un capitán con un rango ficticio para el que ni siquiera hay insignias que poner sobre los hombros, con un uniforme que ya no es sino un disfraz, sin tropa a la que dirigir ni guerras en las que alistarse, contando historias que nadie cree o a nadie le importan y con esa ilusión a la que nos referíamos tan vacía como lleno el orgullo.
Sin embargo, no todo acaba ahí. A todo ello le rodea y le sucede un sinfín de reacciones y nuevas ilusiones. "Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión".
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